Las 8 maravillas del mundo.

Brisa fresca cada mañana, sabor a menta recién cortada.
Flor que acaba de nacer, tumbarte en la playa cada atardecer.
El sonido de la lluvia al dormir, sonreír al pensar en ti.
Erizar tu piel con cada uno de mis dedos, mirarte y acariciarte el pelo.

Yo ya lo hice todo

Cada vez que estoy contigo te veo más borroso, no se si tengo la vista cansada o si tú estás construyendo una barrera entre nosotros la cual nunca jamás en todos estos años quise que apareciera.

Yo ahora solo quiero que la derribes o en el peor de los casos necesito que la construyas entera y no te pueda ver más, incluso sabes que he recogido fuerzas de las que ya no me quedaban para ofrecerte mi ayuda y acabar de construir de una vez ese muro que nos está separando, porque tu mejor que nadie sabes que verte así borroso me impide avanzar.

Supongo que la palabra que usaría ahora mismo para definir tu comportamiento es egoísmo ya que cuando te necesito y te pido respuestas sobre tu comportamiento, estas son totalmente ambiguas.
Y no entiendo como una persona, si no me ha mentido durante tanto tiempo, puede hacer que alguien sufra tan gratuitamente por falta de valor o falta de lo que sea que tengas.

Yo ahora solo espero que algún día te enamores y que te duela mucho, muchísimo, infinito, esa es la única forma en la que sabrás que has dado todo lo que tenías y que ahí te des cuenta de todo lo que di yo a cambio de egoísmo, entonces sabrás lo que has perdido.

Te pareces a Sevilla

Qué bonita estás hoy, que grandeza caminarte con mis pupilas.
Puro volcán de sentimientos, río de aguas intranquilas.
Manantial de duda que me engancha, incertidumbre sin medida.
Cada día igual, que me sorprendas es mi rutina.
Que me hables con abrazos, y me abraces a escondidas.
Que me beses con las manos, y me devuelvas a la vida.

Eres Primavera.

Aún recuerdo cuando te conocí, sonriente, alegre, segura. Te noté las ganas de comerte el mundo desde el primer gesto, y ahí supe que yo quería comérmelo a bocados pequeños contigo, saboreándolo, disfrutándolo.

Esa es la influencia que tienes desde el minuto uno sobre mi, porque haces que el camino a casa sea diferente cuando me acompaña tu olor a confianza, y por la noche no me hace falta la luz de ninguna farola, porque ya me alumbra la cara el brillo de tu mirada que desprende luz de primavera.

Primavera de pájaros cantando, calles repletas de gente pasando y, mientras tanto, yo me voy enamorando.

Hablando de deseos

Desearía estar aquí y allí, que arda Troya mientras te regalo París, abrazarte toda la noche y verte dormir.

Desearía crear un mapa que comenzara en tu pelo, y acabara justo cuando termino de recorrer tu cuerpo con mis dedos.

Y que sepas que mil corazones latiendo, te dan menos que el mío, que se dedica a regalarte todo lo que soy.

Un poco de amor

Maldito desamor, maldita alineación de los planetas que hacen que cuando peor estás pongan esa canción en la radio, que tengas que ir a ese lugar donde tenéis esa bonita foto, que te imagines lo que fue, pero ya no y lo que podría haber sido y no es.

Maldito amor que no se va con el paso del tiempo, que te hace ver señales donde no las hay, o quizás sí que las hay, pero bah, da igual, solo es una manera de mantener la esperanza. Solo es una forma de esperar que ella te diga “Ven” y que tú lo dejes todo.

Maldito sentimiento verdadero. Maldita inconsciencia.

Te pasas la vida entera esperando al que crees que es el amor de tu vida, y no te das cuenta que el amor de tu vida vive contigo. Que tu verdadero amor eres tú misma, el único amor capaz de salvarte de ti.

Tenemos que aprender a querernos un poco más, y no perder el tiempo esperando a alguien que no quiere encontrarnos. Conócete a ti misma y no te preocupes de quien no quiere darse a conocer. Disfruta de ti. Disfruta de tu vida.

Disfruta de tu propio amor.

El poder de tus piernas.

Te movías entre las sábanas como un pájaro cuando llega a su nido, como las palabras en un papel fino, como un dibujo que llena un folio en blanco.

Me encendías pero nunca me hiciste cenizas, y tú nunca te consumías aunque para mí parecieses un incendio.

Parecía una trapecista suicida, manteniendo el equilibrio en tus costillas y tenía un aterrizaje forzoso cada vez que sobrevolaba tu ombligo.

Tienes estrellas fugaces en las pupilas, cada vez que te canto algo de Sabina, y serpientes en las caderas cada vez que sales a bailar en mitad de una calle mientras diluvia.

Ríes con esa música de un corazón hecho de cristales, hipnotizas a todos con tus andares. Mi dama en todo los bares, la musa de todos los poetas

Con esas manos de maga, vas transformando en magia todo lo que tocas, y esa bandera de loca manifestándote frente al parlamento de nuestra locura

Porque parece que me falta algo si no me miras, si no te giras a la vuelta de la esquina, y vienes corriendo a darme un beso. Un beso con esos huesos de alfiler que rompen todas las burbujas donde he creado mis sueños.

Lo peor, es que piensas que no eres una chica huracán, capaz de echar mis esquemas abajo con tan solo poner tus piernas arriba. Una chica droga capaz de hacerme adicta a cada uno de tus gestos y manías. Y tú que creías que solo podías ofrecerme tu saliva.

Incapaz, o eso decías, de entrar en mi caja torácica y adueñarte de cada uno de mis latidos.
Sístole y Diástole seguirán cualquier ritmo cuando estés conmigo, pero si te vas, si te vas notaré eso que late, completamente partido.

Anteriores Entradas antiguas

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 405 seguidores