La flor que tenía dueño y el dueño que no tenía flor // The Flower

Os contaré la historia de una bonita flor, esta flor era especial, era una flor muy solitaria pero desprendía mucha alegría y pedía a gritos que alguien la cogiese y se la llevase a casa, ella solo quería compañía y un poco de agua cada día. Es la historia de una flor que creía que tenía dueño y de un dueño que nunca tuvo esa flor. Esta es mi historia, tú historia y la de otras muchas.

Pues sí, yo me sentía como tal, me moría de sed cuando no te acordabas de mi apagándome poco a poco y cuando te acordabas, cuando te acordabas era la flor más feliz del mundo.

Y es que esta pequeña flor estaba acostumbrada a que la regasen todos los días, pero poco a poco su dueño se cansaba y esta flor, tan frágil y a la vez tan fuerte tuvo que aprender a sobrevivir sólo con una gota cada semana, tenía tantas ganas de que su dueño siguiese viéndola como algo especial que comenzó a comportarse como un cactus y a poder sobrevivir sin agua durante un tiempo.

Pero una mañana intentó levantarse como todas las demás sin embargo no pudo, había pasado mucho tiempo y no podía engañarse más, no tenía fuerza pues le faltaba ese agua que alguna vez tuvo día tras otro y ya no. Había aprendido a vivir sin ella durante unos cuantos días, pero como todos sabéis las flores que no son cactus, incluso las flores que quieren parecerse a los cactus o incluso los cactus necesitan un poco de agua y ella no la había recibido.

Os contaré el final pues es algo distinto al que pensáis, esta flor no se murió era demasiado joven para eso, esta flor, aunque dormida, sigue esperando a qué alguien se ofrezca para cuidarla a pesar de que su aspecto no sea el mismo que aquella vez cuando su dueño decidió adoptarla para no cuidarla.

I will tell you the story of a nice flower, this flower was special, was a very solitary flower but it was detaching many happiness and she was wonder for someone to take her home, she only wanted company and a bit of water every day. This is the story of a flower that was thinking that it had owner and of an owner who never had this flower. This is my story, your story and the story of many others.

So yes, I was feeling as this flower, I was dying of thirst when you were not remembering me and when you were remembering me, when you were remembering me I was the happiest flower of the world.

And it is that this small flower got used to be watered every day, but little by little his owner was getting tired and this flower, so fragile and simultaneously so strong had to learn to survive only with a drop every week, she had so many desires of which his owner was continuing seeing her as something special that began to behave as a cactus and to being able to survive without water during a time.

But one morning she tried to get up like all mornings however she couldn’t, it had been a long time and could not deceive any more, she didn’t have force since she was lacking this water that at some time had day after other one and already not.
She had learned to live without it for a few days, but as all you know the flowers that are not cactus, enclosed the flowers that want to look like the cactuses or even the cactuses too need a bit from water and she had not received it.

I will tell you the end since it is something different from the one that you think, this flower didn’t die she was too young, this flower continues waiting for someone who offers to take care of her in spite of the fact that her aspect is not the same that long time ago when his owner decided to adopt her and didn’t take care of her.

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Al final del camino.

Te presentaste hablando de tus lunares, y de todas las constelaciones que se podían dibujar con ellos, pero en realidad son pequeños volcanes en erupción, esperando que alguien llegue y los apague cada noche.

Me contaste historias que me hacían reír más allá de la risa, te sabes de sobra mis mentiras, e hiciste que dejara de besar bocas que no me decían nada, para escuchar la palabra “amor” cada vez que besaba la tuya.

Cuidaste de mis heridas hasta curarlas, y fuiste, y serás, el Yin del Yang de mi locura. Eras tú quien me miraba incluso cuando iba con la mirada perdida.

Contigo aprendí a ir de las palabras a los hechos, y de los hechos a los orgasmos. Del llanto a la carcajada, sin encontrar excusa para perderme por el camino, porque al final, allí estabas tú, como siempre, enseñándome a vivir

Nuestro libro

Eres una pesadilla vestida de sueño.

A veces se me olvida, intento desnudarte de nuevo, y vuelvo a ver lo peor de ti.

¡Qué bonita estas con esa careta puesta! Incluso llego a creerme eso de que me quieres, que tontería. Demasiado tiempo perdido para mi gusto, demasiadas batallas perdidas, demasiadas palabras al viento.

Ni tú, ni yo nos merecíamos esto, somos como ese libro de final abierto que espera ansioso su segunda parte, un desenlace que aún no he sido capaz de leer, ni lo seré.

Culpable.

Me siento culpable de no necesitarte.

Así de simple e irónico a la vez.

Estoy en un punto en el que no sé si te echo de menos a ti, a mi cuando estaba contigo, o a la mentira que me hacías sentir. Estaba. Hacías. Pasado.

Después de tanto tiempo sin verte, no solo no necesito hacerlo, si no que no quiero. Me niego. Lo pienso, y me produce pereza, cansancio. Otra vez lo mismo. No quiero. Y me siento culpable.

Me acostumbré tanto a ser yo quien te buscaba, que no hacerlo me hace sentir rara, y me sulfura que vengas y me reclames.

Tengo rabia dentro de mi, todo el amor se está volviendo odio. A ti. A mi. No sé.

Y, ¿sabes qué?, me siento culpable.

¡Menuda tortura!

Tras varios meses en el extranjero, todavía no entiendo por qué sigues en mi cabeza. ¿Qué clase de bolígrafo habrás usado aquel día para que ahora seas imborrable para mi? ¡Menuda tortura!

Si lo llego a saber, el primer día te hubiese besado con más ganas y así a lo mejor yo hubiese sido la imborrable y no como soy ahora, que parece que escribí con un boli con goma.

“I fall in love with you every single day”

¡He vuelto! Siento no haber escrito durante tanto tiempo, pero para que sepáis que ya estoy preparando nuevas entradas os dejo una pequeñita como señal de que sigo aquí. He decidido reiniciarme en el mundo de las redes sociales, aunque sea una entrada muy distinta a las que he publicado anteriormente, con esta pequeña reliquia.

Espero que muchos ya conozcáis a este gran artista y si no, pues os brindo una gran oportunidad a todos aquellos que seáis sentimentales para que os sintáis así de bien como me siento cuando lo escucho. Cualquiera de sus canciones son estupendas, pero esta ha sido un flechazo, supongo que será porque me siento muy identificada con la letra y la verdad es que no puedo dejar de escucharla ni un solo momento, espero que os suceda lo mismo.

¿Sabes qué? // Incredible, isn’t it?

¿Sabes qué? El otro día estuve recordando que nos reíamos de aquella película en la que la chica decía que sentía mariposas en el estómago y en la que el director hacía sonar su corazón como sí hubiera acabado una maratón unos segundos antes cada vez que veía al chico que le gustaba. ¿Te acuerdas?
¿Y a que no sabías que? Tenía razón ese director que tanto nos hizo reír, sucede tal cual esa película.
Tu tienes el poder de hacerme sentir como si hubiera hecho esa maratón y como sí me hubiera tragado esas mil mariposas. ¿Increíble verdad?

Do you know what? The other day I was thinking about the day when we were watching that film in which the girl said that she felts like buterflies in her stomach and in which the director made that strong sound of her heart beating so fast like she had finished a marathon a few seconds before each day that she saw the boy that she likes, do you remember?

And guess why? This director that made us laught like if there is no tomorrow was in the truth, it is like in that film. You have the power of make me feel like I had done this marathon and the power of make me feel like if I had swallowed a thousand of buterflies. Incredible, isn’t it?

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